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LH- II VÍSPERAS- Santa Luisa

ii visperas santaluisa lh

II VÍSPERAS

Himno

Eres gloria del cielo, ¡oh, Santa Luisa!,
y de la santa Iglesia eres honor.
Amar a Jesucristo fue tu divisa;
servir al desgraciado, todo tu amor.

Unida en lazo estrecho con San Vicente,
con él organizaste la caridad;
y al pobre y al enfermo y al indigente
abriste los tesoros de tu bondad.

Las honras y riquezas abandonaste
para seguir las huellas del Redentor,
y vertiste amorosa por donde pasaste
bondades, beneficios, dicha y amor.

Fuiste para los niños madre querida
a todos los que sufren hiciste bien,
tu caridad ardiente y esclarecida
convirtió las miserias en un Edén.

Por eso, agradecidos a tu memoria,
al celebrar tus triunfos con esplendor,
al cielo tributamos toda la gloria
y a ti el fiel testimonio de nuestro amor.


Ant. 1. Tu sierva, Señor, se regocijó con tu salvación.
Salmo 121.

Ant. 2. Sobre fundamentos de amor ha edificado su casa en el Señor.
Salmo 126.

Ant. 3. La ha predestinado el Señor en Cristo, para ser santa en su presencia por el amor.
Cántico Ef. 1, 3-10.


LECTURA BREVE 1Jn. 3, 16-18

En esto hemos conocido el amor: en que Él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestras vidas por los hermanos. Pero si uno tiene de qué vivir y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? Hijo míos no amemos de palabra y de boca sino de verdad y con obras.


RESPONSORIO BREVE Sal. 118, 32

R/ Caminaré por el camino de tus mandatos. *Cuando me ensanches el corazón.

V/ Me acogí a tus preceptos, Señor, *Cuando me ensanches el corazón. Gloria. Caminaré.


Magnífica, ant.: Les aseguro que lo que hicieron con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicieron. Vengan, benditos de mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Magnífica, ant.: Les aseguro que lo que hicieron con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicieron. Vengan, benditos de mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.


PRECES

Dirijámonos a Dios con alegría, proclamando el amor divino que ha manifestado en Santa Luisa de Marillac, diciendo:

¡Qué tu amor nos colme, Señor!

Señor Jesús, enséñanos a amarte en nuestros hermanos,
-y a servirte en ellos.

Muévenos a cooperar eficazmente contigo en la construcción de un orden justo,
-para que se difunda en medio de nuestros días la paz anunciada por la Iglesia.

Danos la alegría de contribuir a que desaparezca todo obstáculo en el camino del amor,
-y podamos sentir así tu bondad.
Que sepamos avanzar en el seguimiento de tu Hijo,
-y que sea la santidad el fundamento de la Familia Vicentina.

Que no nos dejemos adsorber por las grandes obras caritativas,
-sino que practiquemos la caridad en las incidencias del día a día.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Llenos de fe, invoquemos juntos al Padre, repitiendo la oración que Cristo nos enseñó:

Padre nuestro...

ORACIÓN

Oh Dios, fuente y premio de la caridad, que por medio de tu Hijo hecho hombre entregaste a la Iglesia el mandamiento del amor; te pedimos que, siguiendo los ejemplos de Santa Luisa de Marillac, manifestemos tu caridad sobre la tierra y merezcamos conseguir un día el Reino prometido a tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Posted in Liturgia de las Horas

Tags: Liturgia de las Horas, , Santa Luisa de Marillac,

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