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Conferencia Los Colaboradores de San Vicente de Paúl

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EL CARISMA VICENCIANO

Parte de nuestra celebración de los 400 años del carisma es la de “contar la historia” de nuestro carisma. En 2001, el sacerdote paúl José Vicente Nacher Tatay lo describió de esta manera: “Carisma vicenciano: dones que el Espíritu concedió a Vicente de Paúl, Luisa de Marillac y sus seguidores; regalos que les movieron a servir a Cristo en la persona de los pobres…

Ver el video:

Ver Crónica y fotografías en el siguiente enlace:

https://congregaciondelamision.blogspot.com.co/2017/07/seminario-de-estudios-del-carisma-cevco.html

Usando las propias palabras de Vicente, el carisma vicenciano se compone de esos regalos que Dios ha usado para enriquecernos, para que podamos hacer lo mismo que él hizo mientras estuvo en la tierra: evangelizar/servir a los pobres”.

El carisma es una experiencia enriquecedora que impulsa a la acción. No es fundamentalmente un conjunto de enseñanzas o prácticas.
Es algo que el Espíritu ha dado y continúa dando, por lo que no sólo necesitamos conocer nuestro pasado “fundacional”, sino también nuestra tradición, nuestro presente y nuestra orientación hacia el futuro. Tenemos que contar nuestra historia. Toda ella: la historia de los hombres, mujeres y niños que dejan que el carisma se haga carne. ¿No te gustaría compartir esto con nosotros, durante el próximo año de aniversario?

Nacher Tatay continúa en su artículo:
Necesitamos personas que entiendan cómo se vive el carisma vicenciano y cómo debe ser vivido; necesitamos personas llenas de los dones del Espíritu Santo: la alegría, la paz, la bondad y la sabiduría; necesitamos personas que estén imbuidas de un espíritu profético y escatológico; necesitamos personas que entiendan el pasado, vivan el presente con esperanza y se muevan hacia el futuro; necesitamos personas que acepten riesgos, que sean enérgicas y dispuestas a enfrentarse a los problemas de la vida; necesitamos personas que inspiren entusiasmo y motiven a los demás.

1. Vicente, entró como limosnero y capellán en el palacio de Margarita de Valois. Fácil ingreso a un lugar más brillante de lo que pudiera haber soñado el adolescente que dejó su casa de Pouy para comenzar la gran peregrinación hacia las alturas. No era un cargo tan importante como suena a la primera, repartir algunas limosnas en nombre de la reina. Pero le proveía de un medio de vida, aunque fuera modesto, y, lo que es más interesante, le daba por fin fácil ingreso a un lugar de alta sociedad, de alta cultura y de alta riqueza.

EXPOSICIÓN

En la Conf 24 –de febrero-1653. En los primeros años de existencia de la COMPAÑÍA; aunque todos sabemos de memoria cómo gustaba decir a S. Vicente hablando a las hermanas, y también a los sacerdote de la CM “Dios solo es el autor de vuestra Compañía. Pero Dios también se sirve de personas para realizar sus proyectos.Y la Señora Goussault, así como muchas Damas de la Caridad fueron esos instrumentos de los que Dios se sirvió para la fundación de la Compañía.

Los Gondi

El joven sacerdote Vicente de Paúl llega a la casa de los Gondí después de su estadía durante un año en la Parroquia de Clichí. Aconsejado por su director P. de Barulle Seguramente asistió al nacimiento del tercer hijo de los Gondi que recibió los nombres de Jean-François-Paul, y quien más tarde sería el CARDENAL DE RETZ.

2. Los Gondi; eran un matrimonio altamente cristiano dieron a Vicente libertad para moverse como sacerdote con soltura en este mundo que era mas rural que Clichí, tan rural como sus propias raíces vitales; además respondía perfectamente a un aspecto de su personalidad que había estado en la penumbra desde su llegada a Paris.

3. Margarita de Silly fue sin saberlo la primera de las varias mujeres que influyeron poderosamente en la historia de Vicente de Paúl. Ella fue, el instrumento de Dios para revelar al señor Vicente cual era el verdadero camino de su vida sacerdotal, y en este aspecto se podría decir que fue la mujer de influencia decisiva en su vida.

4. En 1625, firmaba con ella y con su marido un compromiso-contrato para fundar una congregación, cofradía, de sacer¬dotes para llevar a cabo lo que le había sugerido la señora de Gondi. El contrato aseguraba la subsistencia de un grupo de unos siete sacerdotes.
5. El sermón de Folleville fue el 25 de enero de 1617. La Sra. Gondí fue la que insistió a Vicente en que se predicase la confesión general, porque por experiencia personal había comprobado que había sacerdotes que no sabían la fórmula de la absolución. Así comenzó la experiencia de la misiones y así nació la CM. (Coste 1. pág. 88)

6. Ella ofreció a San Vicente todas sus tierras para que experimentara entre sus 8.000 vasallos sus dos primeras obras: las Misiones y las Cofradías de la Cari¬dad. Dio al Santo, primero, 16.000 libras y luego, 45.000, para que con otros compañeros, recorrieran todas sus tierras cada cin¬co años, dando misiones gratuitas y predicando la necesidad y práctica de la confesión general.

FRANCISCA-MARGARITA DE SILLY. Esposa de Felipe Manuel de Gondi, marqués de las Islas de Oro, general de, las Galeras o de la escuadra de Francia. Un par de meses después de firmado el contrato falleció Margarita de Silly. Cuando murió la Señora de Gondí en 1625, su director reconoció en público que era una santa de cuerpo entero. Vicente conservó gratitud perpetua no sólo a los esposos Gondi sino a toda la familia

CONCLUIMOS DICIENDO… Fue por los Gondi, que le fue dado fundar y constituir muchas de sus casas, sin excepción. “Fue gracias a este protectorado, que podrá un día emprender todas sus obras; El crédito de esta familia le abrirá el acceso a las casas de los grandes y le asegurará la ayuda de los arzobispos de París, Henri y Jean-François de Gondi, hermanos de F. Manuel”. Vicente murió en vida de su antiguo alumno, el cardenal de Retz, arzobispo de París, quien como cardenal, había conservado hacia su antiguo amigo el respeto más tierno, siempre muy dispuesto a prestarle su apoyo poderoso. La benévola protección, colaboración y fortuna, de esta familia fecundaron todas sus buenas obras; no hay otra por la que Vicente no haya profesado, hasta su lecho de muerte, una gratitud más profunda. (Regis de Chantelós)Conf 24 -02-1653.

Genoveva Fayet

En los primeros años de existencia de la COMPAÑÍA; aunque todos sabemos de memoria cómo gustaba decir a S. Vicente hablando a las hermanas, y también a los sacerdote de la CM “Dios solo es el autor de vuestra Compañía. Pero Dios también se sirve de personas para realizar sus proyectos y la Señora Goussault, así como muchas Damas de la Caridad fueron esos instrumentos de los que Dios se sirvió para la fundación de la Compañía.

Se había casado en 1613 con Antonio Goussault, señor de Souvigny-saviñí, consejero real y presidente de la Cámara de Cuentas de París, y había tenido cinco hijos de su matrimonio. Viuda en 1631, se consagró con devoción incansable a las obras de caridad. Ella tuvo la primera idea de una asociación de damas para atender a los enfermos del Gran Hospital y fue su primera superiora. Gracias a ella, las Hijas de la Caridad fueron llamadas al hospital de Angers. A su nombre recurre sin cesar en las cartas de san Vicente a Luisa de Marillac. Vicente reunió a algunas piadosas señoras en casa de la señora Goussault, calle del Rey de Sicilia. La carta presente nos habla de lo que se decidió.

Señorita:…Ayer se celebró la reunión en casa de la señora Goussault Estaban allí las señoras de Villesabin visalbá BailleulBeeí Dumecq . Sainctot. (S V P - C. 167 entre enero – marzo de 1634.T.I.)En esta misma reunión fue elegida Presidenta de las Damas de la Caridad del Hospital General de París la señora Goussault

Como presidenta de las señoras de la Caridad, ve las dificultades con que tropiezan todas las señoras; duquesas marquesas para desempeñar las tareas humildes que requiere el servicio a los pobres, tareas que realizan sus sirvientas.En la conferencia del 29 de septiembre de 1655. Vicente de Paúl recuerda con gran sentimiento de admiración a la Señora Goussault. ! Dios mío, pobre señora Goussault!. La noche en que murió me dijo: << Padre, he visto delante de Dios a las Hijas de la Caridad;!Qué grandes designios tiene Dios sobre ellas>> Hijas mías, creo que ella es una gran Santa.. S V. P Murió en el ejercicio de la caridad el 20 de septiembre de 1639. tomo I

La buena señora Goussault, murió pensando en vosotras. Murió por la tarde; pues bien, la mañana de aquel mismo día me dijo: «Padre, he estado pensando toda esta noche en nuestras buenas hermanas. ¡Si supiese usted cuánto las estimo! ¡cuántas cosas me ha hecho ver Dios a propósito de ellas!»Acordaos hijas mías de aquella buena señora; Dios le dio mucha buena voluntad para con vosotras. Murió en el ejercicio de la caridad el 20 de septiembre de 1639. Tomo I

La Duquesa de Aiguillón

María Magdalena de Vignerod nació en 1604 Fue otra de las grandes dis¬cípulas, compañera y amiga de San Vicente de Paúl. De primera fila. Sobrina del Cardenal Richelieu que, al decir de un contemporáneo, “la educó con tales mimos y lujo que no le permitiría poner el pie en el suelo, temeroso de que el barro la tocara”. Su poder y su riqueza co¬rrían parejos, pero su caridad los superó y los puso al servicio de la causa de Dios y de los pobres. París vio con asombro cómo la sobrina del Cardenal, dejando a un lado su carroza dorada, se iba por las calles y encrucijadas en busca de los tugurios y covachas donde la enfermedad y el ham¬bre se daban su terrible cita. “Sin que la espantara el espectáculo de la agonía, llegaba a la cabecera de los moribundos, ha¬blándoles de Dios, abrien¬do su alma a la esperanza y ayudándoles a merecer, con una muerte santa, una vida mejor”.

15. Sus riquezas se volcaron sobre los galeotes de París y Marsella, mejorándoles el hospital, Sobre los esclavos de Berbería, so­bre las regiones devastadas por el hambre y la guerra, sobre las Mi­siones Extranjeras y la Congregación de la Misión, sobre todo en sus casas de la Rosa, Marsella y Roma. Se ha escrito, y con razón, que en su tiempo no hubo obra de celo o caridad en la que no hubiera dejado su huella. Nadie como ella valoraba la vida del Señor Vicente de Paúl esforzándose en prolongarla, obligándole a usar la carroza que ella le regaló, enviándole medicinas y moderando su actividad agotadora. No sin razón la llamaron < LA DUQUESA DE LOS MISIONEROS>

16. En el proceso de beatificación de Vicente de Paúl, una carta de la duquesa a los Misioneros; revela el aprecio en que ella y las damas tenían al venerable anciano. En ella se cuenta, que al enterarse de que Vicente agotado ya había salido a fines de mayo de 1653 a misionar la aldea de Sev­rail, escribe: “Es algo que excede a mi capacidad admirativa, el que el señor Portaíl y los demás señores de San Lázaro dejen que el señor Vicente vaya a trabajar al campo, a causa del calor que ha­ce, de la edad en que está y de tan larga permanencia al aire y al sol. Me parece que su vida es demasiado preciosa y útil a la Iglesia y a la Compañía para que se le permita prodigarla de esa ma­nera. Me permitirán que les ruegue que impidan el obrar así, y que me perdonen si les digo que están obligados en conciencia a irle a buscar, y que se murmura violentamente contra los que tan po­co cuidado tienen de él. Se dice que no conocen el tesoro que Dios les ha dado ni la pérdida que su muerte les supondría. Yo me ten­go por tan servidora suya y de la Compañía por él fundada, que no puedo menos de darles este aviso”.

ISABEL DU FAY

Su piedad corría pareja con su fortuna, que puso al servicio de los pobres a través de San Vi­cente, en cuya órbita la vemos desde 1626 colaborando con San­ta Luisa para proveer al Santo de dinero y ropas para los pobres de las Caridades rurales. Más tarde ocupa puestos de primera fila entre las Damas del Hotel Dieu, hasta 1634, en que entregó su bella alma a Dios.
San Vicente hizo su semblanza an­te sus misioneros: “Hemos visto a la piadosa señorita Du Fay, la hermana del señor De Vincy, unir­se a Dios hasta el punto que no sé si he visto alguna vez un alma tan unida a El como ella.

Luisa de Marillac

18 Las señoras de las caridades quedaron sorprendidas ante aquel hombre emprendedor, dinámico, incansable y con un talento organizador agudo. Pero es que además, lo veían como un santo sincero y totalmente sacrificado por los pobres. Lo aceptaron, lo admiraron y lo obedecieron. Al lado de este santo hombre, ayudando también desinteresadamente a los pobres, apa­rece otra santa mujer dotada de maravillosas cualidades humanas y espirituales. Aunque de rango social inferior, tenía una formación humanística superior a muchas de ellas.

Vicente la conoció un poco antes de que muriera Margarita en 1625, ella vino a coger el relevo de influencia femenina en la vida de nuestro Santo. También Luisa comenzó su relación con el Señor Vicente como frágil dirigida, nerviosa, dependiente y escrupulosa; parecía ser incapaz, como sucede con frecuencia a mujeres inteligentes y muy capaces, de sostenerse a sí mismas en los complicados caminos del espíritu y necesitar como el aire la ayuda del director.

Dedicada a las Caridades, Luisa conoció a muchas señoras de categoría relevante por su fortuna o por sus títulos. En sus frecuentes encuentros, esta mujer de categoría inferior, sin título alguno, perteneciente a las capas bajas de la burguesía, fue escalando puestos en la es­tima y en el prestigio hasta ser aceptada por la nobleza a unas relaciones de igualdad.

Las señoras de la corte la acogían y la trataban como a una amiga. Las señoras Goussault y La­muagnon, presidentas sucesivas de la Caridad del Gran Hospital, resolvían con Luisa, asuntos de la cofradías
Las Caridades los necesitaron por igual, aunque de forma diversa.

Vicente de Paúl tenía ideas claras sobre lo que debían ser las Caridades que él había fundado, sobre los objetivos que se proponían realizar y sobre los medios a emplear. Eran ideas que abarcaban las Caridades en ampli­tud, ideas que contemplaban la obra caritativa en general

Luisa de Marillac iba más a lo concreto, a las situaciones prácticas de cada Caridad en cada lugar y de cada día, con to­dos sus problemas. Examinaba los detalles de la vida de piedad, las necesidades de las guardianas, la forma de llevar los registros de las oficialas, la inscripción de los enfermos y los libros de cuentas, cuándo y dónde se harían las colectas para que fueran más abun­dantes, cuántas cerraduras debía tener el cofre del

Estas dos personas descubrieron que eran almas gemelas, almas con los mismos ideales y aspiraciones. Fue su dedicación a la misma meta, el servicio a Cristo en los pobres, lo que les atrajo el uno al otro, ya que ambos dieron su vida para seguir los dictados de Dios

Luisa era la formadora y la directora de la nueva Caridad de solteras y viudas, creada (Compañía de las H,C) exclusivamente para ayu­dar a las Caridades de señoras en las labores más molestas y serviles, y las damas necesita­ban a estas jóvenes que dependían únicamente de Luisa de Marillac y de Vicente de Paúl.

Vicente, entró como limosnero y capellán en el palacio de Margarita de Valois. Fácil ingreso a un lugar más brillante de lo que pudiera haber soñado el adolescente que dejó su casa de Pouy para comenzar la gran peregrinación hacia las alturas. No era un cargo tan importante como suena a la primera, repartir algunas limosnas en nombre de la reina. Pero le proveía de un medio de vida, aunque fuera modesto, y, lo que es más interesante, le daba por fin fácil ingreso a un lugar de alta sociedad, de alta cultura y de alta riqueza.

COLABORACIÓN ENTRE DOS PERSONAS EXCEPCIONALES:
VICENTE DE PAÚL Y LUISA DE MARILLAC.

De estos dos grandes Santos de la Caridad podemos pensar que cualquier colaboración entre ellos dos, tan diferentes en antecedentes, experiencias, personalidades y formas de trabajar y de ser, sólo podía terminar en un desastre, pero su viaje en común los cambió a sí mismos, a Francia, a la Iglesia y a la vida religiosa.
Durante 35 años caminaron juntos, aprendiendo a conocerse, a estimarse y respetarse mutuamente, colaborando intensamente en establecer misiones en toda Francia y más allá…

Experimentaron algunos desacuerdos, tensiones y conflictos que desafiaron su relación Una diferencia particular de opinión había terminado la búsqueda de una nueva Casa Madre debido al aumento del número de jóvenes campesinas del país que querían unirse a la comunidad.Luisa quería estar cerca de San Lázaro y Vicente no estaba particularmente interesado en esa idea.En este caso, van cruzándose correspondencia durante doce meses, entre septiembre 1640 y septiembre de 1641, y tenemos una visión de la tensión entre ellos cuando Vicente le dice a Luisa: Debemos seguir orando por el tema de la casa; … ¡Oh Dios mío! Madeimoselle, sus preocupaciones no dependen de una casa, sino en la continuación de la bendición de Dios en el trabajo.

Un grave conflicto surgió a raíz de la aprobación de la Compañía de las Hijas de la Caridad, y el peligro de que se colocasen bajo el mando del arzobispo de París.
Entre agosto y noviembre de 1646, Vicente escribió a Jean-François de Gondi, arzobispo de París, pidiéndole erigir la empresa con el nombre de Cofradía de la Caridad de las Siervas de los Enfermos Pobres en parroquias.

Luisa se opone firmemente al nombre escogido y al hecho de que estén bajo orden del arzobispo de París. Ella la quiere bajo la Congregación de la Misión para siempre, no sólo bajo la guía de Vicente, durante el tiempo que él esté vivo, y así se lo expresa libre y asertivamente. Le escribe a Vicente:
¿Podría esta redacción no inflexible “dependencia del Arzobispo” ser perjudicial para nosotros en el futuro, por la libertad que le da a alejarnos de la dirección del Superior General de la Misión? ¿No es necesario, señor, que por este acto de fundación su caridad esté con nosotros como Director perpetuo?… En el nombre de Dios, señor, no deje que pase nada que incluso en lo más mínimo, ponga a la Compañía lejos de esa dirección que Dios le ha dado, porque usted puede estar seguro de que inmediatamente dejaría de ser lo que es, y el pobre enfermo ya no estará asistido…

CONCLUSIÓNES:

1.Las dificultades a veces surgen entre las personas que se colaboran, porque somos seres humanos y los seres humanos tenemos conflictos.

2.La relación de Vicente y de Luisa no se vio destruida por esto: de hecho, se fortaleció y fueron capaces de trabajar por la gloria de Dios y el bien de los pobres.

3 Hubo tiempos difíciles para los dos y estaban estresados porque estaban muy ocupados, pero su colaboración fue siempre dirigida hacia la misión.
Los conflictos no pudieron separarlos su fuerte vida espiritual triunfó sobre personas tan dinámicas como lo fueron ellos, porque ambos tenían sentimientos y principios fuertes.

4.La colaboración es todo proceso donde se involucra el trabajo de varias personas en conjunto para conseguir un resultado compartidos.

5.No hay que temer, ignorar o lamentar los conflictos y las tensiones, siempre y cuando los involucrados puedan enfrentarse a ellos y avanzar juntos.

6.La colaboración es difícil, consume tiempo, es incluso frustrante, pero también da confianza, que nuestros esfuerzos producirán vida nueva.
La experiencia purificó tanto a Vicente como a Luisa. Era su viaje – es nuestro camino. En este 2017

REFLEXION:

1.Confías en ti mismo, en tus cualidades superiores a tus defectos? ¿Confías en que eres capaz de emprender grandes iniciativas?

2.Confías en tus familiares, amigos, compañeros de trabajo y de grupo vicentino? Si desconfías, ¿Has analizado y reflexionado por qué? Decir tres motivos. ¿ cómo superarlos?

3.El Desánimo frente a los Fracasos, es un escollo para nuestra labor misionera – apostólica. ¿Te dejas llevar de la desilusión de la tristeza, abandonas las metas u objetivos propuestos por esta causa?

4.Cuídese, yo se lo suplico, Señorita. Nuestro Señor quiere que nosotros lo sirvamos con prudencia S. V. Qué te hace decir ésta frase?

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