YT Peak - шаблон joomla Joomla

EL AMOR EFECTIVO

el amor efectivo lectura vicentina
DE SAN VICENTE HASTA CAMILO
Una lectura vicentina sobre la obra del padre Camilo Torres.
Por: Andrés Felipe Rojas Saavedra

Hablar de Camilo Torres, en un país como el nuestro que ha sufrido las consecuencias de los grupos insurgentes, es algo osado y para muchos un tema censurado,

la figura de Camilo Torres se mezcla entre lo histórico y lo legendario, y para nadie resulta desconocido el nombre de este sacerdote que supo posicionarse en la historia de Colombia. Para algunos la figura controversial del cura guerrillero les resulta incomprensible, muchos prefieren no hablar de él. Hace 60 años Camilo Torres fue condenado por los obispos colombianos, por sus ideas, y durante muchos años los sueños revolucionarios del Padre Camilo Torres se volvieron tabú entre los prelados de la Iglesia.

Con la llegada del Papa Francisco y con su discurso a favor de los desposeídos, en contra del imperialismo económico y pidiendo una Iglesia pobre y para los pobres, hizo que muchos que conocían al cura guerrillero volvieran a hacer una relectura de su pensamiento y encontraran en sus ideas una cercanía con el sumo Pontífice. La edición N° 129 de la revista Vida Nueva de Colombia, publicaba en su portada la imagen de Camilo Torres acompañada de la de Francisco, con un título que llamo a más de uno la atención “Desde Camilo hasta Francisco”, en el artículo se ponían en manifiesto los puntos de encuentro entre estos dos hombres de Iglesia, sin lugar a dudas hoy se pude leer a Camilo como un hombre profético y visionario, adelantado a su época y pidiendo que la Iglesia volviera a ser pobre y al servicio de los pobres, él había dicho en una rueda de prensa “la Iglesia debe ser una Iglesia pobre, una Iglesia que no esté ligada a los poderes temporales y que siga más la sabiduría de Dios” (Diario el Espectador: 16-05-65). Palabras que leídas hoy se confundirían de su legítimo autor, porque son parecidas a las del papa Francisco. Se puede condenar tanto ayer como hoy la decisión final de Camilo de tomar las armas, pero quedarnos en sólo ese hecho puntual, sería desconocer la gran riqueza teológica que están en los escritos de este sacerdote colombiano.

Como vicentinos, se puede llegar también a hacer un eco entre san Vicente de Paúl y Camilo Torres, dos hombres distantes en el tiempo, pero impulsados por un mismo deseo ardiente, los pobres. Camilo hablaba de revolución, el Señor Vicente por el contrario vivía y gestaba una revolución en la Francia de su época. Ambos adelantados a su época, condenaron las desigualdades sociales y criticaron la mera filantropía teoría hacia los pobres, para Vicente de Paúl y para Camilo Torres era necesario ir más allá, no sólo un amor afectivo hacia los hombres, sino efectivo, que aliviara sus necesidades y restituyera su dignidad.
San Vicente se mantuvo al margen de las discusiones políticas, nunca crítico el modelo monárquico que regía sobre Francia, ni el sistema feudal de la época, pero en palabras del filósofo Voltaire aludiendo a san Vicente dijo: “dejó más monumentos útiles que su soberano Luis XIII”, es decir, aunque no se opuso al sistema, creo un nuevo sistema de caridad que solventaba las necesidades más apremiantes de la época.


Para san Vicente de Paúl el ejercicio de la caridad no era solamente una actividad eclesial, sino un deber cristiano, que llamaba a la justicia, el 17 de junio de 1640 a Francisco Du Coudray, diría el santo: “no puede haber caridad si no va acompañada de justicia” (Tomo II, pág. 48) y más bella y conocida es esta frase tomada de una carta del 8 de marzo de 1658 “¡Que Dios nos conceda la gracia —escribe a Fermín Get— de enter¬necer nuestros corazones en favor de los miserables y de creer que, al socorrerlos, estamos haciendo justicia y no misericordia!” (Tomo VII, pág. 90). Cosas parecidas enunciaba Camilo Torres al pedir justicia social para los pobres y los campesinos y políticas de gobierno incluyentes, más allá de las obras de caridad “Por eso la revolución no solamente es permitida sino obligatoria para los cristianos que ven en ella la única forma eficaz y amplia de realizar el amor para todos”. (Mensaje a los Cristianos – Camilo Torres)

Para san Vicente la fuerza del cambio estaba en las pequeñas acciones amando al prójimo “con la fuerza de nuestros brazos y el sudor de nuestra frente” (XI, 40) en otras palabras con la fuerza del Espíritu de Jesús, viendo en los pobres el único deseo de servir al mismo Cristo. Para el padre Torres los pobres sólo desde la toma del poder político, podrían cambiar sus realidades sociales.
Hay un punto de encuentro entre Vicente de Paúl y Camilo Torres, un punto evidente y significativo, ambos se dieron cuenta que la pobreza, cada una manifestada de diferentes formas en sus tiempos y en sus países era fruto de la injusticia y que a ella no se podía contrarrestar con buenos sermones o con sentimentalismo.

Juntos utilizaron una palabra constante en sus discursos “La Eficacia”. Para Camilo Torres el verdadero amor hacia el prójimo debe cruzarse con la eficacia: “si la beneficencia, la limosna, las pocas escuelas gratuitas, los pocos planes de vivienda, lo que se ha llamado caridad, no alcanza a dar de comer a la mayoría de los hambrientos, ni a vestir a la mayoría de los desnudos, ni a enseñar a la mayoría de los que no saben, tenemos que buscar medios eficaces para el bienestar de las mayorías” (Carta a los Cristianos) y para san Vicente un amor hacia los pobres de forma efectivo: “Porque no basta con el primero (amor afectivo), hay que tener los dos. Hay que pasar del amor afectivo al amor efectivo, que consiste en el ejercicio de obras de caridad, en el servicio a los pobres emprendido con alegría, entusiasmo, constancia y amor” (IX, 592)

Para los tiempos de hoy, se necesita de la audacia caritativa de san Vicente, “un amor que es inventivo hasta el infinito”, con la capacidad profética de un Camilo capaz de ponerse del lado de los pobres y denunciar los movimiento políticos que llevan a los hombres y mujeres actuales a las periferias. Con los ojos de san Vicente seguir observando el rostro de Cristo humano que se hace carne y sufre por las desigualdades sociales, y con las manos de Camilo para responder con eficacia a las necesidades del prójimo, siendo pobre para los pobres.

Las vicisitudes que acompañaron el final del cura guerrillero no pudieron ser más lamentables, su muerte no fue un martirio, pues su ideal una vez habiendo tomado las armas, se había separado del ideal de Cristo, él murió defendiendo la causa de los pobres, pensando que en la revolución armada encontraría el país justo que deseaba para su prójimo; San Vicente al final de su vida, pudo bendecir con sus pocas fuerzas cada una de las instituciones que él había fundado, con la seguridad de que su legado a favor de los pobres perduraría a través del tiempo.

Este año se conmemoraron los 60 años de la muerte de Camilo Torres en San Vicente de Chucuri, y mirar retrospectivamente a Colombia a través de estas décadas, puede dejar un sin sabor y un desaire, las situaciones sociales y políticas no han cambiado demasiado, hoy como ayer la brecha entre ricos y pobres se hace cada vez más grande, las multinacionales ahogan a las microempresas, y los derechos de los trabajadores se ven muchas veces violados cuando no hay garantías laborales, el creciente número de trabajos informales o temporales que no cuentan con las exigencias legales y donde el salario no es justo. La falta de acceso o la mala prestación de los servicios de salud, la triste formación académica en muchas instituciones educativas del país, también generan pobreza.

Como Iglesia ¿qué se está haciendo?, se está del lado del pobre para reclamar sus derechos ante la sociedad, es decir, ser voz de aquellos que no tienen voz, se acompaña al pobre en su búsqueda constante por el bienestar familiar y laboral, se buscan medios para el progreso del pueblo… el legado de San Vicente y de Camilo va más allá de todo buen deseo de amar al que sufre, es el compromiso y la entrega al pobre, que es una urgencia actual y necesaria en todos los tiempos. Apasionados por Cristo, que llama a ser evangelizadores de la Buena Noticia, una notica que es Pascua, es decir, liberación, resurrección y comunidad.
“La lucha es larga… comencemos ya”

 

Posted in Teología de la Liberación

ENCUENTRENOS EN:

Siguenos en las siguientes redes sociales, tambien puedes escribirnos tus inquietudes y nos pondremos en contacto lo antes posible.